Dame una sola de tus noches calientes y yo que saco la ropa con todos los dientes y después fumamos un ratito, cantamos un ratito, y volvemos a empezar....
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no se puede cambiar de
corazón como de camisa
sin perder la sonrisa.
no se puede cambiar de
corazón como de sombrero
sin haber sufrido primero
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